TEPT-C
Lo único que me ha entregado la vida son golpes, y ahora me siento como una rata caminando sobre veneno: sobrerreaccionando a cualquier estímulo, con una percepción distorsionada de las cosas. No sé si tendré que convivir con esto para siempre o si aprenderé a ser otra. Soy una persona funcional, pero por dentro soy una cañería infestada donde el flujo no conoce la versatilidad, solo la presión de lo que ha sido forzado.
Hace poco terminé de ver la serie Cowboy Bebop y Spike, el personaje principal, me hace sentir representada. Esa sensibilidad que no es ternura, sino cicatriz; el trauma habitado como si cada gesto escondiera una historia de algo que se rompió demasiado pronto. Me veo en su mirada, la de quien sigue habitando lo tormentoso y situaciones que nunca debieron ocurrir.
La fragilidad de nuestra propia historia suele olvidarse porque no estamos hechos para vivir hacia atrás. Lo que nos mueve existe adelante, aunque sea en un terreno inestable y poco prometedor. El pasado pesa, pero es terrenal, no un absoluto.
Seguir viviendo desde el dolor no produce más que repetición, una emotividad estancada que finge ser profundidad. Incluso esa sensibilidad que proviene del daño, debería avanzar. De lo contrario, termina pudriéndose en apego, una ilusión pesada que nos obliga a lamer el veneno en lugar de huir de él.
Olvida tu pasado.
🐧
ResponderEliminar"No importa lo que haga con mi vida o lo exitoso que sea, siempre seré un pingüino socialmente torpe por dentro" <3
Eliminar🐧
ResponderEliminar<3
Eliminar🌸
ResponderEliminar🌻
EliminarLeyendo tu comentario simplemente te diría que solo tienes que mirar a tu alrededor, la vida es un privilegio y con los años nos damos cuenta de ello, los palos, las rachas malas que todos hemos tenido son para aprender de ellas y fortalecer nuestro carácter, valorar más lo que tenemos y disfrutar de el hoy,.
ResponderEliminarSaludos
Estoy de acuerdo José! solo que a veces cuesta disfrutar cuando te has sentido como un perro apaleado durante tu vida. Confiar se vuelve difícil y reinventarse es todo un desafío. Aún así creo lo mismo que tú. Un abrazo, gracias por leerme.
Eliminar