Hoy tuve evaluación

Toma su mochila para salir de casa como cada miércoles. Pareciera que cargara con el alma dentro por el peso que le genera. La sensación inevitable de todos los meses y semanas: que algo saldrá mal, algo que la mayoría del tiempo ni siquiera ocurre. ¿La vida transcurrirá así? se pregunta. Un constante vaivén de cuestionamientos y aseveraciones que, dependiendo de la persona, exige un término o un evento expectante que venga a cambiar la realidad. Es una pena que no pueda vivir el ahora. Se convence de que esto es intrínseco en los seres humanos. Debe llegar a la universidad y lo único realmente importante —más que las preguntas existenciales— es llegar a la hora.  

Cuando el profesor habla da la impresión de que aún hay motivos para seguir envejeciendo y descubriendo más. Esas palabras, a veces, calman el ruido interior. En otras ocasiones, surgen preguntas imposibles de formular en clases: quisiera saber dónde está esa puerta secreta que solo los suicidas encuentran, por la cual se adquiere un conocimiento aún mayor, inalcanzable desde este lado. Y mientras te encierras a entender el porqué de los compositores, allá afuera no paran de mostrarse con franqueza las caras del mundo en donde habitas. Los autos que aplastan el pavimento y sus luces en movimiento, la construcción que vino a borrar la imagen del lugar que por tantos años caminaste para llegar a tu destino cotidiano, las plantas bajo el fresco aire invernal y la música de los compositores que debo escuchar haciendo eco. Quizás, tan solo quizás, en ellos también se encuentre el movimiento constante de la vida que no deja quedarte atrás y esa puerta a la verdad. Nos ayudan a viajar por la imaginación hacía lugares inexplorados, como si pudiésemos acceder al inconsciente y navegar por esas tierras que desconocemos del mismo. Nos presentan trazos de aquello que podemos plasmar y quizás a eso se le llama inspiración.

Creo que hoy, solo escuchando, no me pierdo de nada. Ni tampoco quiero saber de nada más.

Comentarios

  1. Tu entrada es de hace unos días, pero justo hoy caminé en lugar de tomar la micro y pasé por una esquina donde hay unos negocios, pero no fui capaz de recordar que hubo antes ahí, a pesar que son años y años pasando por ahí mismo. No me había hecho la pregunta antes.
    ¿Será que la gente que compone accede a una verdad secreta para el resto, o que crean sus propias puertas y verdades? También puede servir una pequeña ventana, podemos escuchar muchas cosas desde una ventana bien ubicada.

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    1. Es una locura cómo nos olvidamos de aquello que parece dado por hecho que será eterno. Sobre la pregunta creo que me reservaré este viernes para pensarlo, sin darle mucha vuelta me gusta la primera aseveración, sin embargo, me parece la más vaga también. Y sí! aprecio que pueda ser una ventana o un pequeño espacio entreabierto en el techo, entre las tablas o tejas!

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