Amor en verano
Quisiera deshacerme de él, que el deseo pudiera quitarse como una mancha de la ropa. Olvidarme de la obsesión que me produce el que me quieras. Sin embargo, a veces nos imagino en una casa juntos, que decoramos con objetos originales y te saco fotos que son solo para mí. Nos imagino compartiendo un viaje en bus, y mientras me apoyo en ti, nos dormimos. Imagino que nos presentamos a nuestras familias y que solo conmigo logras tener una relación estable, así que los miedos adolescentes se marchan.
Soy una visitante que no logra diferenciar lo genuino en nuestra amistad e inventa un novelesco mundo donde pudimos ser otros. No sé cómo dejar de confundir mis ganas y tan solo aceptar lo afable del momento. Mi estrategia es simplemente dejar la vida pasar, como el verano.
Hola, Úrsula,
ResponderEliminarComentaré brevemente "Amor en verano": decirte que me parece un lujo; no tiene desperdicio en una sola de sus palabras. Es una suerte que haya llegado hasta mí, que me hayas acercado tus escritos.
"Quisiera deshacerme de él, que el deseo pudiera quitarse como una mancha de la ropa". Aunque en los años que pasé en la escuela de letras nos decían que no utilizáramos el "como" y lo intenté, durante años, me rindo a esta primera frase que es realmente un verso, un verso gigante. Una metáfora de esas que a mí siempre me gustó utilizar. Me explico: me parece brillante mezclar, comparar, hacer visual, resolver algo tan intangible como es el deseo, que es una pasión, un fuerte sentimiento de entusiasmo o excitación, con la acción de quitarse una mancha de la ropa, algo tan común, molesto y tangible. Es tan visual, hay en todo el relato tanto "cine", que cada frase es un fotograma: recrea a la protagonista imaginando lo cotidiano, lo que le gustaría que pasara: posiblemente por la obsesión de que la quieran y, en consecuencia, desde su imaginario cotidiano, crea el trayecto hasta llegar y "dejar la vida pasar, como el verano".
Abrazo.
Antonio! Qué alegría tu comentario, es de esos textos que nisiquiera sabía si publicar. Pensaba que era tan difícil poder comunicar lo que sentía en ese entonces, que intenté ilustrarlo. Aún así, confieso nunca me quede conforme y ahora vuelvo a resignificarlo gracias a tu observación. Hace tan bien que otros nos lean!
EliminarUn abrazo!