Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2025

Arde maniquí

En el fondo nos entendemos, y es curiosa esa forma de expresarlo. Tal vez sea una manera de consolarnos: ofrecer una explicación más profunda sobre otra más superficial, o envolver un hecho que no queremos aceptar. Una pequeña mentira que intenta justificar el daño. Nos entendemos porque formamos parte de algo común, un reflejo en el que vimos pasar, lado a lado, a la misma cantidad de gente. El día que dejé de tenerte fue como perder una pieza que contenía la respuesta. La sensación de correr los muebles y sacudir las cenizas sin una finalidad, la desesperación de dejar ir. Me acompañaba en el trabajo. Era el único maniquí de la tienda, donde vendíamos sombreros y ponchos hechos a mano. Estaba conmigo en las crisis y en los breves momentos de jolgorio. En la sencillez de lo cotidiano, abrazaba tu presencia bajo un silencio abrumador que escondía mis deseos. Observábamos el mundo girar a través de la vitrina del local. Doblaba los ponchos imaginando en qué pensabas. Me irrumpía la duda...

Monólogo de luto

— Son siete años. — ¿Siete años de qué? — De mentirme sin pretexto. — No entiendo a qué te refieres. — Pongámoslo así: el aire roza mis pies en la playa, pero no logro sentirlo. Solo percibo cómo el horizonte me roba el cuerpo. La pasta de ají con jengibre arde, y aun así apenas distingo la humedad que se disuelve en mi boca. Es un problema sensorial, como si mis sentidos hubieran aprendido a fingir. Por eso no me entiendo: porque ya no me siento. Cuando lo conocí, pensé en lo que hoy me atormenta, aunque nunca imaginé que llegaría a su fin. — Disculpa, pero aún no entiendo de qué hablas. — Hablo de que, si uno se miente ignorando lo que siente —aunque a veces ni siquiera sepa cómo hacerlo—, la vida termina por darte una patada. — Entonces… ¿te diste cuenta de que te mentiste mucho tiempo? ¿Eso te duele? — No solo me duele. Me atormenta haber sido desleal conmigo, haberme equivocado, haberlo perdido. Haber sostenido una ilusión que ya no se sostenía. Me hice daño creyendo que podía cam...